viernes , 24 noviembre 2017

“Se juega como se entrena”, la esencia del baloncesto

Después de un pequeño parón debido a los numerosos trabajos que he tenido que realizar con respecto a mis estudios, me lanzo a reflexionar sobre un tema que se encuentra siempre en las pistas de baloncesto; pero aun más, no sólo en baloncesto sino en cualquier deporte:

“se juega como se entrena”.

Benditas palabras que un día se le ocurriría pronunciar a un entrenador y que poco a poco se ha ido extendiendo a la gran mayoría de estos. Debido a los estudios que finalizo este año, mis análisis siguen yendo por encima de estas frases y “leyendas” que se produce en el ámbito del entrenamiento; nos enseñan a cuestionar todo lo que encontramos y contrastar las afirmaciones que se producen en ámbito profesional con ámbito científico y poder sacar nuestras propias conclusiones.

Un día comencé a reflexionar sobre esta pregunta…”se juega como se entrena”, una afirmación totalmente que recae sobre los jugadores, achacando normalmente que el nivel de intensidad del entrenamiento no está siendo acorde con la competición y, esto, resultará negativo para el equipo. Y ese día fui más allá, y si quizá la frase no es la que todo el mundo, podríamos cambiarla por la siguiente: “se entrena como se juega”; esto ya lleva otra connotación, esta frase incide sobre el propio entrenador. Como abordé en temas anteriores, el entrenador debe ser capaz de realizar un análisis previo de las necesidades del equipo a nivel colectivo e individual de cada jugador, a partir de ahí crear un proceso de intervención (que será el entrenamiento) y, finalmente, una evaluación final que se verá reflejada en la propia competición.

Quizá mucho de los problemas vengan en el proceso de intervención de creación de las tareas, como hablaba en el anterior post sobre criterios de calidad de las tareas, los ejercicios deben tener la máxima similitud y transferencia al juego real, expuse en ese mismo post un artículo científico sobre como modificaban la tarea de un ejercicio del contraataque de 11.

Los entrenadores debemos ser capaces de crear a partir de la designación de objetivos, ejercicios reales que tengan transferencia al juego, a partir de ahí tendremos mucho más ganado porque las exigencias demandadas de los ejercicios resultarán muy parecidos a la competición y cuando más lo practiquen en dichas condiciones mayor oportunidad de éxito. Tampoco puede recaer en nosotros toda la culpa, puede ser que no tengan una buena predisposición y actitud para llevar a cabo y aprender en esos ejercicios que nosotros diseñamos y que tienen gran transferencia al juego real, pero para ello está las herramientas de intervención en el entrenamiento que el entrenador poco a poco con sus años de experiencia llegaría a controlar.

Es una reflexión realizada para todos los entrenadores, no sólo de baloncesto, necesitamos formarnos correctamente para realizar un buen papel en el entrenamiento deportivo.

 

Sobre Pedro Sánchez Carmona

Actualmente ayudante de categoría cadete (IML La Zubia Basket Club; Granada) y ayudante como analista en un equipo nacional femenino (CD Presentación; Granada); además de otros cuatro años siendo tanto entrenador como ayudante. Encontrándome en el cuarto año de estudio en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (UGR), y de año en prácticas del nivel II de entrenador.

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