¿Te has parado a pensar que ya no tienes tiempo para pensar?
Escrito por Adrián Arboleya
Lo que me esta gustando de este nueva manera de pensar que estoy desarrollando aquí en Tubaloncesto, y por lo que creo que esta teniendo tanto éxito, es que trato de enfocar las cosas desde un punto de vista especial. Nada de lo que vaya escribir será una “revolución” y puede que incluso lo que leáis sean cosas de perogrullo, pero me parece o al menos yo todavía no he encontrado ningún espacio en la web que transmita algo más allá fuera de lo tópicos relacionados con el baloncesto (por favor si conocéis alguna dejadlo en los comentarios o en @tubaloncesto).
Nos pasamos gran parte del día haciendo cosas. Vamos de un lado para otro, viendo la tele, el ordenador, teléfono móvil, trabajando, estudiando, entrenando, etc… Cada vez parece que los días se nos hacen más cortos cómo si alguien estuviese dando tijeretazos poco a poco a las veinticuatro horas que tiene el día.
¿Te has parado a pensar que ya no tienes tiempo para pensar?
Evidentemente la respuesta ya esta contenida en la pregunta. Vivimos en un mundo acelerado en el que cada vez importan menos los valores individuales de cada uno, y en el que estamos cayendo en una alienación provocada por la saturación de tecnología, que parece que la propia sociedad nos exige controlar.
Voy a proponerte una idea. A partir de mañana, mientras estas aún retozando en la cama, piensa y proponte un objetivo para realizar durante todo el día y a la noche pregúntate si has cumplido con tu objetivo.
Todo esto aplicado al baloncesto es totalmente lo mismo.
Piénsalo.
Llegas al entrenamiento saludas a los compañeros echas una risas o te pones a tirar, hasta que el entrenador te llama y empezáis a calentar. En los partidos sucede algo parecido, con la única diferencia de que puede que al ser un partido, tu entrenador se preocupe algo más de mentalizaros para lo que os espera en la pista, etc.. A veces la figura del entrenador, en algunas personas puede llegar a ser hasta contraproducente. Parece que muchos jugadores tienen que tener enchufado el aurícular imaginario de su oreja al micrófono (lo gritos) que les pega su entrenador.
Que el papel del entrenador es algo fundamental no lo podemos discutir, pero sin embargo todos deberiamos de llevar dentro nuestro mini-yo-coach que nos vaya guiando y centrando, haciéndonos conscientes de donde estamos y que queremos conseguir. El artículo de ayer Disfruta por el hecho de disfrutar, hablaba de tener claras nuestras ideas y hoy seguimos en la línea.
Antes de pisar la pista de baloncesto piensa un objetivo y cuando salgas de ella piensa si lo has conseguido, o al menos si lo has intentado. En muchas ocasiones, intentarlo, es igual o más importante que el hecho de haberlo cumplido.
Empieza por algo fácil: “hoy voy a enseñar las manos y tenerlas preparadas siempre que vaya o que quiera recibir el balón”
Día a día al terminar las sesiones de entrenamiento pregúntate si has cumplido con el objetivo, si lo has intentado y porque te ha costado más que otro día o porque te ha parecido fácil…Piensa.
Tubaloncesto te invita a pensar y a que te conviertas en un mejor jugador únicamente gracias a utilizar la parte que, junto con el corazón,es la más importante de nuestro cuerpo…el cerebro!
Puedes comentar aquí debajo o escribir a @tubaloncesto cuales son tus objetivos o pedir consejo para establecerte alguno.
—
Si eres nuevo por aquí y estas pensando porqué esto suena distinto de todos los típicos artículos sobre baloncesto, es porque estamos empezando un nuevo Tubaloncesto. Es el momento de centrarnos en lo que importa y dejar de dar vueltas hablando de los típicos aburridos consejos sobre baloncesto. Entender y disfrutar el baloncesto requiere de algo más que el típico artículo sobre baloncesto.
Si quieres unirte a nuestra causa puedes recibir actualizaciones gratuitas ( email o RSS, como quieras), o seguirnos en Twitter o Facebook.
También te agradecemos que compartas este artículo en Tuenti, Twitter o Facebook (usa los botones de debajo).
Etiquetas: baloncesto, mente, Pensar, sociedad, tecnologia

